Hilera de colmenas en el linde de un bosque

Abejas silvestres en España: más de 1.100 especies, cómo reconocerlas, dónde anidan y cómo ayudarlas

Abejas silvestres en España: unas 1.100 especies, de osmias a abejorros. Cómo reconocerlas, dónde anidan, si compiten con las colmenas y cómo ayudarlas.

Las abejas silvestres son todas las abejas que viven sin ayuda humana, y España es uno de los países más ricos de Europa en ellas: alrededor de 1.100 especies, y Canarias tiene 146, 60 de ellas exclusivas de las islas. Van desde halíctidos de pocos milímetros hasta el abejorro carpintero, negro y de alas violáceas. La gran mayoría son solitarias, no producen miel y casi dos de cada tres anidan en el suelo. Polinizan buena parte de la flora silvestre y de los cultivos, y muchas están en retroceso.

La abeja de la miel, Apis mellifera, es solo una especie más de ese millar largo. Aquí te explicamos cómo reconocer a las demás y cómo ayudarlas.

¿Cuántas especies de abejas silvestres hay en España?

Unas 1.100 en la Península y Baleares

La referencia son las listas de Francisco Javier Ortiz-Sánchez. La de 2011 contaba 1.105 especies para España (1.034 si se cuentan solo la Península y Baleares). En 2020 publicó con el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) un checklist que amplía el ámbito a Portugal, Andorra y Gibraltar y suma 1.097 especies y subespecies para la península ibérica y Baleares. La Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores habla también de unas 1.100 especies.

Los catálogos crecen porque aún se describen especies. Solo en 2021, Thomas Wood y sus colegas describieron cuatro andrenas nuevas en la Península, una de ellas del sureste español (Andrena levante), y estimaron en unas 200 las especies ibéricas de Andrena. La Lista Roja Europea de 2026 recoge incluso un género nuevo, Halopanurgus, endémico de la península ibérica.

Canarias, un caso aparte

El catálogo publicado en 2026 por las universidades de La Laguna y Murcia en Zootaxa eleva a 146 las especies de las islas, con 60 especies y 42 subespecies endémicas, frente a 122 en el catálogo de los años noventa. Más de 8.000 registros de ciencia ciudadana, sobre todo de iNaturalist, ayudaron a completarlo. Dos especies no se observan desde hace más de 40 años.

Un tercio de la fauna ibérica en una sola sierra

En la Sierra de Cazorla (Jaén), Ortiz-Sánchez y Carlos M. Herrera, de la Estación Biológica de Doñana, actualizaron en 2026 su catálogo y llegaron a 410 especies, aproximadamente un tercio de toda la fauna ibérica. Solo el género Andrena aporta 98. Y en los jardines del Museo Nacional de Ciencias Naturales, en pleno Madrid, Piluca Álvarez Fidalgo identificó 108 especies en dos temporadas.

Las seis familias de abejas de España

Las abejas forman un grupo de himenópteros llamado Anthophila, cuyas larvas comen polen y néctar en lugar de presas. En España están las seis familias europeas. La tabla muestra su peso en Cazorla.

Familia Especies en Cazorla (2026) Géneros típicos Rasgos útiles
Apidae 114 Apis, Bombus, Xylocopa, Anthophora, Eucera, Ceratina, Nomada la familia más variada: abeja de la miel, abejorros, carpinteras, abejas cuco
Andrenidae 105 Andrena, Panurgus abejas de primavera, polen en las patas traseras, nidos en el suelo
Megachilidae 94 Osmia, Megachile, Anthidium, Hoplitis llevan el polen bajo el abdomen, en una escopa ventral
Halictidae 73 Halictus, Lasioglossum, Sphecodes pequeñas, a menudo con bandas claras en el abdomen, nidos en el suelo
Colletidae 23 Colletes, Hylaeus celdas forradas con una secreción impermeable; los hileos, casi sin pelo
Melittidae 1 Melitta, Dasypoda a menudo especializadas en pocas plantas

Abejas silvestres y abeja de la miel: ¿en qué se diferencian?

La diferencia real está en el modo de vida. La abeja de la miel vive en colonias permanentes de decenas de miles de individuos, como te contamos en la colonia de abejas. La inmensa mayoría de las silvestres vive sola.

Criterio Abeja de la miel Abejorros (Bombus) Abejas solitarias
Vida social colonia permanente, una reina y miles de obreras colonia anual de decenas a pocos cientos de individuos cada hembra construye y aprovisiona sola su nido
Invierno toda la colonia, en racimo solo las reinas jóvenes fecundadas casi siempre como larva, ninfa o adulto dentro del nido
Miel grandes reservas unas gotas de néctar en potes de cera ninguna
Radio de pecoreo varios kilómetros de cientos de metros a pocos kilómetros a menudo menos de unos cientos de metros
Actividad casi todo el año de finales de invierno al otoño a veces solo unas semanas por especie
Dieta generalista generalista generalista o especialista en una familia de plantas

El radio de vuelo marca la diferencia: una Osmia cornuta pecorea a 50 o 100 metros del nido, según el CREAF y el IRTA.

Generalistas y especialistas

Muchas abejas silvestres visitan flores muy distintas. Otras, llamadas oligolécticas, solo recogen polen de una familia o un género de plantas, como las andrenas ligadas a las crucíferas. Estas especialistas desaparecen con su planta.

¿Cómo reconocer las principales abejas silvestres de España?

Identificar una especie exige a menudo una lupa binocular, pero los grandes grupos se distinguen a simple vista.

Abejorros (Bombus)

Grandes, redondos y muy peludos, con bandas amarillas, blancas, rojizas o negras. Son sociales: en primavera, una reina que ha pasado el invierno enterrada funda sola una colonia, a menudo en una madriguera vieja de roedor. Después nacen obreras, luego machos y nuevas reinas, y en otoño la colonia muere. Vuelan con frío y cielo cubierto y practican la polinización por vibración, que libera el polen del tomate o del arándano. Bombus terrestris es el más común. En Canarias vive el abejorro canario (Bombus canariensis), endémico, que algunos autores tratan como subespecie de B. terrestris.

Osmias o abejas albañiles (Osmia)

Son las inquilinas más frecuentes de los nidales. Osmia cornuta, negra con el abdomen cubierto de pelo anaranjado, vuela de febrero a abril y empieza a moverse en cuanto se superan unos 9 °C. O. bicornis es parecida y algo más tardía. Los machos llevan un mechón de pelos blancos en la cara. La hembra coloca en un tubo una fila de celdas separadas por tabiques de barro, de ahí lo de abeja albañil.

Abeja carpintera o abejorro carpintero (Xylocopa)

Es la abeja más grande de España. Xylocopa violacea, la más extendida, es negra, con alas de reflejos azul violáceo, y supera los dos centímetros. Excava galerías en madera muerta, cañas secas o vigas sin tratar. Su vuelo es ruidoso, pero es muy poco agresiva. Los adultos pasan el invierno y reaparecen con los primeros días templados.

Andrenas (Andrena)

Con unas 200 especies ibéricas, es el género más rico del país. Son del tamaño de una abeja de la miel o algo menores, oscuras o rojizas, y muy activas en primavera sobre frutales, crucíferas y jaras. Anidan en el suelo, a veces en agregaciones de cientos de agujeros en un talud o un camino de tierra. Sus montoncitos de tierra con un orificio central se confunden con hormigueros.

Antóforas y euceras (Anthophora, Eucera)

Las antóforas son robustas y peludas, parecidas a pequeños abejorros, de vuelo rapidísimo. Anthophora plumipes es de las primeras en salir, a finales de invierno, sobre romero y lamiáceas. Las euceras se reconocen por los machos, con antenas larguísimas, casi tan largas como el cuerpo. Visitan sobre todo leguminosas, y los machos de algunas especies polinizan orquídeas del género Ophrys, cuya flor imita a la hembra.

Halíctidos (Halictus, Lasioglossum)

Pequeñas, a menudo oscuras con finas bandas claras en el abdomen, abundantes en jardines y cunetas. Anidan en el suelo, y algunas especies son semisociales: varias hembras comparten nido o una madre convive con sus hijas obreras. Lasioglossum es el segundo género más rico de Cazorla, con 49 especies.

Megaquiles y abejas cuco

Las megaquiles, o abejas cortadoras de hojas, recortan trozos redondos de hojas de rosal para forrar sus celdas: las muescas en media luna de tus rosales son suyas. Las abejas cuco no recogen polen y ponen sus huevos en nidos ajenos. Son poco peludas, rojas, amarillas y negras: Nomada, con 39 especies en Cazorla, Sphecodes o Coelioxys. Su presencia indica que sus huéspedes están bien asentados.

Osmia cornuta y el abejorro comercial: abejas silvestres que trabajan en el campo

Osmias para el almendro

En España se estudió muy pronto el uso de una abeja solitaria como polinizadora. Jordi Bosch, hoy en el CREAF, estudió en los años noventa Osmia cornuta en almendros del IRTA en Tarragona. Comprobó que cada hembra podía visitar entre 9.500 y 23.600 flores de almendro durante su vida de nidificación y que bastaban tres hembras por árbol para maximizar la polinización (Bosch, 1994).

La ficha técnica del CREAF y el IRTA de 2019 traduce esto a la práctica para almendros, ciruelos, albaricoqueros, cerezos, perales y manzanos:

Parámetro Recomendación
Densidad de 500 a 1.000 nidos ocupados por hectárea
Nidales 3 o 4 agujeros vacíos por cada nido ocupado
Agujeros 8 a 10 mm de diámetro y 10 a 15 cm de largo
Orientación al sur o al este, con barro húmedo cerca
Vuelo de febrero a abril, una generación al año
Protección malla de 4 cm de luz contra pájaros insectívoros
Tratamientos ningún insecticida en floración; algunos fungicidas autorizados hacen que las hembras abandonen los nidales

La misma ficha recomienda mantener plantas silvestres en flor cerca de la finca antes de la floración del cultivo, porque son las que alimentan a las osmias al principio de la temporada.

Abejorros de invernadero

Las colonias comerciales de Bombus terrestris polinizan tomate, fresa y otros cultivos de invernadero. Funcionan, pero se escapan. Alejandro Trillo, Montserrat Vilà y sus colegas (Estación Biológica de Doñana y Universidad de Almería) siguieron dos años los pinares junto a los invernaderos de fresa de Huelva: los abejorros comerciales pecoreaban flores silvestres del pinar, superaban a los nativos en invierno y, donde había más invernaderos, había menos abejorros nativos, que usaban las mismas plantas (Trillo y otros, 2019).

Preocupan la competencia, los patógenos y la mezcla genética con las poblaciones locales, un riesgo aún más delicado en Canarias, con su abejorro endémico. La Estrategia Nacional de Polinizadores pide, de forma general, priorizar polinizadores autóctonos cuando se usan comerciales.

¿Dónde anidan las abejas silvestres?

Según el plan de biodiversidad del Ayuntamiento de Madrid, al menos 763 especies, el 65 % de las solitarias, necesitan anidar en el suelo. El resto usa cavidades o madera.

Tipo de nido Ejemplos Qué necesitan
En el suelo andrenas, halíctidos, collétidos, Dasypoda, muchas antóforas y euceras suelo desnudo o con poca vegetación, soleado, arenoso, limoso o en talud
Tallos huecos o con médula Ceratina, Hylaeus, algunas osmias zarzas, saúco, cañas y tallos secos que se dejan en pie
Madera muerta Xylocopa, algunas osmias y megaquiles tocones, ramas muertas, madera vieja sin tratar
Cavidades existentes Osmia cornuta, O. bicornis, megaquiles galerías de insectos en la madera, grietas, tubos de nidales
Conchas vacías de caracol algunas osmias pastizales secos calizos
Nidos de barro o resina algunas megaquiles y antidios piedras y muros soleados

En casi todas las abejas solitarias, la hembra construye una celda, deposita una bola de polen mezclado con néctar, pone un huevo y la cierra. Luego repite. Una Osmia cornuta vive unos 20 días y construye entre 10 y 15 celdas. Muere sin ver a sus crías, que pasan el verano y el invierno en el nido y salen la primavera siguiente.

El calendario depende de la región. En la costa mediterránea, Andalucía y Canarias hay abejas volando en enero y el máximo de diversidad llega en marzo y abril; en la Meseta y el norte, la temporada arranca en marzo y culmina en mayo y junio. En el secano agostado quedan pocas especies en verano, y en otoño vuelan los últimos halíctidos y las nuevas reinas de abejorro. Si tienes colmenas, estas fechas se cruzan con tu calendario apícola.

¿Por qué están en declive las abejas silvestres?

Lo que dice la Lista Roja Europea

La primera Lista Roja Europea de las Abejas, coordinada por Ana Nieto para la UICN y publicada en 2014 y 2015, daba un 9,2 % de especies amenazadas en Europa y un 56,7 % sin datos suficientes. Para España, la Estrategia Nacional calcula con esa lista un 2,6 % de especies amenazadas, una cifra que el propio documento considera probablemente subestimada, por ese hueco de conocimiento.

La nueva Lista Roja, coordinada por Denis Michez y publicada por la Comisión Europea en 2026, evaluó 1.928 especies y redujo mucho esa incertidumbre:

  • 172 especies amenazadas, el 10,4 %, con un rango del 8,9 % al 23,3 % según el estado real de las mal conocidas.
  • 14,3 % con datos insuficientes, frente al 56,7 % anterior.
  • 416 especies, el 21,6 %, endémicas de Europa.

El documento señala que las penínsulas mediterráneas, y en particular la ibérica, concentran un porcentaje más alto de endemismos, que la diversidad aumenta hacia el Mediterráneo y que la mayoría de las 67 especies descritas recientemente en Europa proceden del Mediterráneo oriental y de la península ibérica. Cita también Canarias como foco de endemismos insulares.

Las causas

La Lista Roja de 2026 sitúa la intensificación agrícola a la cabeza de las amenazas, con al menos 608 especies afectadas, seguida del cambio climático, la pérdida y fragmentación de hábitats, las especies invasoras y los patógenos, y la contaminación. En España se ven así:

  1. Pérdida de hábitat: desaparición de lindes, ribazos, setos y barbechos.
  2. Fitosanitarios: los insecticidas matan; los herbicidas eliminan sus flores.
  3. Cambio climático. En las montañas del norte, Ploquin, Herrera y Obeso (2013) compararon dos periodos separados por dos décadas y un calentamiento regional de unos 0,9 °C: los abejorros habían subido su límite inferior de altitud, con extinciones locales sobre todo a altitudes medias, y las comunidades se habían vuelto más parecidas entre sí.
  4. Sequías e incendios, más frecuentes en el monte mediterráneo.
  5. Invasoras y patógenos, incluidos los que llegan con polinizadores comerciales.

Neonicotinoides: lo que prohíbe la UE y lo que hizo España

En mayo de 2018, la Unión Europea prohibió el uso al aire libre de tres neonicotinoides: imidacloprid, tiametoxam y clotianidina. Solo se permiten en invernaderos permanentes. En enero de 2020 la Comisión no renovó el tiacloprid. Pero el artículo 53 del Reglamento (CE) 1107/2009 permite autorizaciones excepcionales de hasta 120 días, y España las usó: el Ministerio de Agricultura autorizó semilla de remolacha tratada con clotianidina en 2020 y otra vez en 2021, para Castilla y León, País Vasco, Navarra y La Rioja. En 2021 el Defensor del Pueblo recomendó revocarla, por existir alternativas, y el Ministerio lo rechazó.

La puerta se cerró el 19 de enero de 2023, cuando el Tribunal de Justicia de la UE resolvió (asunto C-162/21) que un Estado no puede autorizar por excepción la comercialización ni el uso de semillas tratadas con sustancias expresamente prohibidas para ese fin.

Abeja de la miel y abejas silvestres: ¿compiten en España?

La abeja de la miel no es enemiga de las silvestres. Pero una colonia de decenas de miles de obreras se lleva mucho néctar y polen, y cuando las colmenas son muy numerosas sobre un recurso limitado, queda menos para las demás. En España, con una apicultura profesional y trashumante, el tema pesa especialmente.

Cincuenta años de sustitución en las flores mediterráneas

Carlos M. Herrera, de la Estación Biológica de Doñana, reunió en 2020 336 estimaciones de abejas en flores, de 136 trabajos hechos entre 1963 y 2017 en 13 países mediterráneos; España aportó 159, casi la mitad. El resultado (Proceedings of the Royal Society B):

Tipo de planta Silvestres en 1963 Silvestres en 2017
Plantas silvestres 84 % de las visitas 59 %
Plantas cultivadas 76 % 44 %

En medio siglo, las abejas silvestres pasaron de ser unas cuatro veces más frecuentes que la abeja de la miel a estar casi a la par, a un ritmo parecido en plantas silvestres y cultivadas, mientras la densidad de colmenas crecía en toda la cuenca. Herrera advierte que los datos son heterogéneos y la relación causal, tentativa. Pero concluye que medidas pensadas para el norte de Europa, como fomentar las colmenas, no deben trasladarse sin cautela al Mediterráneo.

El girasol da un ejemplo local. En el ensayo de Albolote (Granada), Ortiz-Sánchez y Tinaut contaron 53 especies de insectos en sus flores, pero la abeja de la miel suponía el 55,4 % de los visitantes (Ortiz-Sánchez y Tinaut, 1994).

El caso del Teide

El estudio de referencia en España se hizo en las cumbres de Tenerife. Cada primavera se suben al Parque Nacional del Teide hasta 2.700 colmenas para aprovechar la floración de la retama del Teide (Spartocytisus supranubius). Alfredo Valido, Mª Candelaria Rodríguez y Pedro Jordano (IPNA y EBD, CSIC) compararon la red de visitas a las flores antes y después de la llegada de las colmenas (Scientific Reports, 2019):

  • el número de especies de polinizadores bajó de forma significativa, y abejas, moscas, mariposas, aves y lagartos antes comunes casi desaparecieron del sistema;
  • los polinizadores nativos generalistas interactuaban menos con las plantas y la red se fragmentaba en más módulos, lo que la hace más vulnerable;
  • las plantas más visitadas por la abeja de la miel producían frutos con menos semillas, y en la retama del Teide, cuanto más cerca de las colmenas, menos semillas por fruto y más pequeñas.

¿Qué dice la norma?

No hay una norma estatal que limite las colmenas en espacios protegidos: lo regula cada espacio con sus autorizaciones. En el Teide, la resolución del Cabildo de Tenerife para 2022 fijaba un máximo de 2.709 colmenas, el total instalado en 2014, repartidas en 18 asentamientos (el mayor, con hasta 250), entre el 4 de mayo y el 23 de octubre (hasta el 30 de octubre en seis, por la floración de la malpica), y 150 colmenas como máximo por apicultor. Se ordenó la actividad tradicional, pero sin reducirla.

En 2014, el Comité Científico de Flora y Fauna Silvestres rechazó proteger a las colonias silvestres de abeja de la miel y recomendó capacitar a los agentes de los espacios protegidos para «prohibir la instalación de excesivo número de colmenas móviles manejadas» y estudiar en Canarias cómo la apicultura de cumbre desplaza a los polinizadores nativos. Las distancias que sí fija la normativa apícola están en dónde poner colmenas.

Lo que puedes hacer como apicultor

Ajusta las colmenas al recurso, porque añadir colonias no crea flores. Evita islas, alta montaña y enclaves con especies raras. Siembra márgenes, setos y barbechos melíferos, que en la PAC cuentan como espacios de biodiversidad, como detallamos en plantas melíferas. Y valora las abejas locales, parte del mismo patrimonio, como explicamos en razas de abejas.

Hoteles de abejas: qué hacer y qué evitar

Un hotel de insectos puede servir, pero nunca sustituye a un hábitat.

Un nidal bien hecho atrae osmias, megaquiles, hileos y algunas avispas solitarias; en el jardín del MNCN, las inquilinas fueron Osmia cornuta y O. bicornis. Pero tiene límites:

  • No sirve a dos de cada tres especies, las que anidan en el suelo. Los compartimentos de piñas, paja o ladrillos apenas reciben abejas.
  • Concentra parásitos: abejas cuco, avispas parásitas, ácaros y mohos. Un hotel grande nunca limpiado puede ser una trampa.
  • Sin flores cerca no vale nada.

Cómo hacerlo bien

Elemento Recomendación
Tamaño varios nidales pequeños mejor que un hotel grande
Materiales cañas, tallos huecos, tubos de papel o bloques de madera dura taladrados
Diámetro de 3 a 10 mm, con muchos de 8 a 10 mm si buscas Osmia cornuta
Profundidad de 10 a 15 cm, con el fondo cerrado
Acabado agujeros limpios y sin astillas, madera sin barniz ni tratamientos tóxicos
Ubicación orientado al sur o al este, protegido de la lluvia, bien fijado para que no se mueva con el viento
Mantenimiento renueva cañas y tubos con regularidad; malla de 4 cm si hay pájaros

Las medidas para O. cornuta son las de la ficha del CREAF y el IRTA. El Ayuntamiento de Madrid sugiere proteger los nidos de la humedad con cera virgen o aceites naturales.

Cómo ayudar a las abejas silvestres en tu jardín, balcón o finca

Los gestos más eficaces son también los más sencillos:

  1. Flores autóctonas todo el año. Romero, tomillos, cantueso, jaras, retamas, escobas, coronillas, salvias y lavandas en clima mediterráneo; brezos, zarzas y frutales en el norte. Deja crecer espontáneas como malvas, viboreras o Crepis, como en el jardín del MNCN.
  2. Deja suelo desnudo al sol: un rincón de tierra, un talud, el borde de un camino.
  3. No remuevas el suelo donde anidan. Los nidos están a solo 7 a 20 cm de profundidad, según el Ayuntamiento de Madrid, así que evita labrar hondo y compactar con maquinaria pesada.
  4. Siega tarde y en mosaico. Escalona los cortes y deja franjas sin segar.
  5. Conserva tallos secos y madera muerta. Deja en pie hasta la primavera las cañas de zarza, saúco o hinojo, y algún tocón al sol.
  6. No uses pesticidas. Ni insecticidas sobre plantas en flor ni herbicidas en los bordes.
  7. Pon agua y barro. Un plato con piedras y una zona de barro húmedo ayudan a las osmias a construir sus tabiques.
  8. Añade un nidal pequeño, como complemento, nunca en lugar de las flores y el suelo.
  9. Participa en ciencia ciudadana. Las fotos en iNaturalist ayudaron a completar el catálogo canario.

Qué hace España por los polinizadores

La Estrategia Nacional de 2020

La Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores, aprobada por la Conferencia Sectorial de Medio Ambiente el 21 de septiembre de 2020, cifra en más de 2.400 millones de euros el valor de la polinización para la agricultura española. Sus objetivos:

(A) conservar las especies amenazadas y sus hábitats; (B) promover hábitats favorables, también en ciudades y jardines; (C) mejorar la gestión de los polinizadores y reducir los riesgos de plagas, patógenos e invasoras; (D) reducir el riesgo de los fitosanitarios; (E) apoyar la investigación, y (F) garantizar el acceso a la información y divulgar.

La Estrategia reconoce que las densidades locales altas de colmenas «pueden reducir la disponibilidad de recursos de polen y néctar vitales para muchos polinizadores silvestres», y propone conocer mejor la carga de los asentamientos apícolas.

Seguimiento y ciencia

En 2021, el Ministerio para la Transición Ecológica anunció un sistema de seguimiento de polinizadores, coherente con el que prepara la Unión Europea, para conocer el estado y las tendencias de las especies y sus amenazas. El conocimiento lo producen grupos como los de la Estación Biológica de Doñana (Montserrat Vilà, Ignasi Bartomeus, Carlos M. Herrera), el CREAF (Jordi Bosch) o el IPNA en Canarias.

Casi todo lo que ayuda a las abejas silvestres, flores autóctonas, suelo sin remover y menos química, ayuda también a tus colmenas.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas especies de abejas hay en España?

Alrededor de 1.100. El catálogo de Francisco Javier Ortiz-Sánchez de 2011 daba 1.105 especies para España, y su lista de 2020 suma 1.097 especies y subespecies en la península ibérica y Baleares. En Canarias se conocen 146, 60 de ellas endémicas, según un catálogo de 2026. Solo una, Apis mellifera, se cría en colmenas para producir miel.

¿Las abejas silvestres pican?

Solo las hembras tienen aguijón, y la mayoría de las abejas solitarias casi nunca pican, porque no tienen colonia ni reservas que defender. En muchas especies pequeñas, el aguijón ni siquiera atraviesa la piel. Los abejorros pueden picar si los aplastas o les tocas el nido. Los machos, como los de las osmias que patrullan los nidales, son inofensivos.

¿Las abejas silvestres hacen miel?

No en el sentido del apicultor. Una abeja solitaria mezcla polen y néctar para formar una pequeña provisión en cada celda, pone un huevo encima y la cierra. Los abejorros guardan algo de néctar en potes de cera, unos gramos que les sirven para aguantar un día sin pecoreo. Solo las abejas melíferas acumulan miel cosechable.

¿Sirve de algo un hotel de abejas?

Sirve, pero poco si está solo. Lo usan las especies que anidan en cavidades, como osmias o megaquiles, mientras que al menos 763 especies, el 65 %, anidan en el suelo. Un nidal pequeño, con tubos limpios que renuevas cada dos o tres años, ayuda más que un gran hotel decorativo. Las flores y el suelo desnudo van primero.

¿Tener colmenas perjudica a las abejas silvestres?

Una o dos colmenas en un paisaje con flores tienen poco efecto. El problema aparece con muchas colmenas sobre un recurso limitado. En el Parque Nacional del Teide, donde se instalan hasta 2.700 colmenas cada primavera, un estudio del CSIC vio desaparecer casi del todo a muchos polinizadores nativos y bajar la producción de semillas de varias plantas.

¿Cuál es la abeja silvestre más grande de España?

Las abejas carpinteras o abejorros carpinteros del género Xylocopa. Xylocopa violacea, la más común, es negra, con alas de reflejos azul violáceo, y supera los dos centímetros. Excava sus galerías en madera muerta, cañas o vigas sin tratar. A pesar de su zumbido potente es muy poco agresiva y solo pica si la agarras.

¿Cómo distingo una abeja de una avispa o una mosca?

Una abeja suele ser peluda, con pelos ramificados que retienen el polen, y lo lleva en las patas traseras o bajo el abdomen. Una avispa es más lisa, a menudo amarilla y negra, con cintura muy marcada. Un sírfido, la mosca que imita a las avispas, tiene un solo par de alas, ojos enormes y antenas muy cortas.

¿Qué hace España para proteger a los polinizadores?

En septiembre de 2020 se aprobó la Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores, con seis objetivos: proteger especies amenazadas y hábitats, reducir riesgos de patógenos, invasoras y fitosanitarios, investigar y divulgar. En 2021, el Ministerio para la Transición Ecológica anunció además un sistema nacional de seguimiento coherente con el europeo.

Fuentes

  1. Checklist de Fauna Ibérica. Serie Anthophila (Insecta: Hymenoptera: Apoidea) en la península ibérica e islas Baleares, edición 2020 (Documentos Fauna Ibérica, 14), F. J. Ortiz-Sánchez, Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)
  2. Actualización del catálogo de las especies de abejas de la Sierra de Cazorla (Boletín de la Sociedad Entomológica Aragonesa, 78, 2026), F. J. Ortiz-Sánchez y C. M. Herrera
  3. Un estudio de la ULL actualiza el catálogo de abejas silvestres de Canarias e identifica 146 especies (2026), Universidad de La Laguna
  4. Revisions to the faunas of Andrena of the Iberian Peninsula and Morocco with the descriptions of four new species (European Journal of Taxonomy, 758, 2021), T. J. Wood, G. Ghisbain, D. Michez y C. J. Praz
  5. European Red List of Bees (2026), D. Michez y otros, Comisión Europea (repositorio Naturalis)
  6. Estrategia Nacional para la Conservación de los Polinizadores (2020), Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
  7. El MITECO ultima un nuevo sistema de seguimiento de polinizadores en España (mayo de 2021), Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
  8. Gradual replacement of wild bees by honeybees in flowers of the Mediterranean Basin over the last 50 years (Proceedings of the Royal Society B, 287, 2020), C. M. Herrera, Estación Biológica de Doñana (CSIC)
  9. Las abejas domésticas alteran la estructura y el funcionamiento de las redes de interacción entre plantas y polinizadores (Valido, Rodríguez y Jordano, Scientific Reports, 2019), Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC)
  10. Resolución por la que se regulan las actividades apícolas en el Parque Nacional del Teide para 2022, Cabildo Insular de Tenerife, publicada por el Organismo Autónomo Parques Nacionales
  11. Dictamen del Comité Científico sobre la inclusión de la abeja (Apis mellifera) en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (2014), Comité de Flora y Fauna Silvestres, Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente
  12. The nesting behaviour of the mason bee Osmia cornuta (Latr) with special reference to its pollinating potential (Apidologie, 25, 1994), J. Bosch, Universitat de Barcelona
  13. Fitxa: les osmies, pol·linitzadores dels fruiters (2019), J. Bosch, A. Rodrigo, L. Roquer (CREAF) y G. Alins (IRTA)
  14. Los abejorros polinizadores de invernadero ocupan el hábitat de los locales (2019), sobre Trillo y otros, Agriculture, Ecosystems and Environment, 272, Agencia SINC
  15. Bumblebee community homogenization after uphill shifts in montane areas of northern Spain (Oecologia, 173, 2013), E. F. Ploquin, J. M. Herrera y J. R. Obeso, Universidad de Oviedo (Springer)
  16. Neonicotinoids: no exemptions to the European ban (sobre la sentencia del TJUE C-162/21, de 19 de enero de 2023), Conseil d'État (Francia)
  17. Resolución sobre la autorización excepcional para la comercialización de productos fitosanitarios (clotianidina en semilla de remolacha), 11 de mayo de 2021, Defensor del Pueblo
  18. Plan de Fomento y Gestión de la Biodiversidad, Anexo IX: Fomento de insectos polinizadores, Ayuntamiento de Madrid
  19. El asombroso caso de las abejas del jardín mediterráneo del MNCN (2023), P. Álvarez Fidalgo, Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC)
  20. Composición y dinámica de la comunidad de polinizadores potenciales del girasol (Helianthus annuus L.) en Granada (Ortiz-Sánchez y Tinaut, Boletín de Sanidad Vegetal Plagas 20, 1994), Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación